miércoles, 13 de septiembre de 2017

EL CERVECERO LOCO Y MÁS COSAS

 En el año 99 pasé una temporada en París. Mis amigos del pueblo Pep, Andreu y David vinieron a visitarme. Nos entretuvimos por Montmartre y cuando decidimos cenar algo ya eran casi las diez de la noche; difícil encontrar un lugar abierto a esta hora en París.
Entramos en una brasserie alsaciana a través del vaho de humo (aún se podía fumar en los comedores) y de camareros que entraban y salían por una puerta batiente.
Empezamos mal. Cuando David pidió Pieds du cochon (pies de cerdo) el camarero le corrigió con tono ofendido: “Notrês pieds du porc a la Sainte Ecolasse” poniendo la boca en forma de culo de gallina al pronunciar la “o”. Nos trajeron jarras de cerveza con vasitos de kirsch (licor de cerezas alsaciano) y una gran fuente de chucrut con salchichas.
El chucrut resultó estropajoso, las salchichas fofas, y David declaró que sus pies de cerdo eran incomibles. No recuerdo que pidieron Pep y Andreu pero lo definieron como “bazofia”. David me preguntó:
-¿Qué tal tu rabo, Miquel?- No era una pregunta con segundas, yo había pedido rabo de ternera al vino blanco.
-Horrible. Creo que me han dado la parte del rabo que estaba pegada al cuerpo.
 Andreu llamó a un camarero y preguntó señalando al chucrut si nos lo podían cambiar por otra cosa. “¿No les gusta nuestro choucroute a l´alsacienne?” –juraría que lo dijo con retintín- Andreu respondió categóricamente:
-C´est unne merde.
Lo dijo en el momento en que se acercaba el encargado. ¿Saben lo que son los ojos de loco? El encargado los tenía.
-¿Pero qué esto? –graznó furioso-. ¿Los forasteros vienen a criticar la hostelería francesa? C´est la dernière goutte! (Es el colmo) ¡Cuando vosotros los iberos aún eráis caníbales y bebíais vino peleón en los cráneos de vuestros enemigos en París ya comíamos platos exquisitos!
Pep, el único que no entendía francés del grupo, miraba al encargado con la misma cara de pasmo que los turistas japoneses de la mesa de al lado.
-¡Y nuestro fromage Munster (típico queso alsaciano, nada que ver con la familia televisiva)  que en toda vuestra puta vida no habéis sido capaces de hacer! ¡Y aún criticáis mi chucrut!
 Apenas había tocado el intragable rabo de ternera y la jarra de litro y el kirsch se me habían subido a la cabeza, por eso intervine:
-Quand vous arrêtez de vous tromper, apporte moi un altre bière… (Cuando acabe con sus chorradas tráigame otra jarra…)
El encargado lanzó un grito de rabia.
-¡Y ese encima me habla en francés! –aulló apuntándome con un dedo.
-… s´il vous plaît –añadí en un intento de apaciguarlo. No coló. Su dedo describió un semicírculo apuntando hacia la puerta.
-Sortez d´ici!
Nos precipitamos hacia la salida pasando entre el fragor de la cocina y los camareros de chaqueta roja.
-¡Si lo cuento no me creen –dijo Andreu-. ¡El dueño nos ha obligado a hacer un simpa!
LA TORRE OSCURA
No, no es una portada para una novela de King, ya me gustaría... es una ilustración para la revista NEVERMORE especializada en literatura fantástica. Por ciero que la película no me pareció tan mala.
Hice el dibujo en buena compañía, en mi estudio con el estupendo libro de Bonavida Ponce -alias UTLA, del blog Un tranquilo lugar de aquiescencia- SMOKING DEAD. Un delirio ambientado en la Gran Plaga de los Fumadores. "Si te acostumbras, la muerte en vida podía llegar a ser soportable". Disponible en Amazon.
Y no podía faltar una receta francesa pero económica y fácil:
PASTEL PARMENTIER
En una sartén sofreír cebolla y carne picada. Sazonar con sal, pimienta y oregano. Cuando la carne tome color añadir 1 copa de vino blanco y dejar reducir.
Cubrir el fondo de una fuente para horno con puré de patata. Echar por encima el sofrito de carne picada, cubrir con una capa de salsa de tomate y encima el resto del puré extendiendo con ayuda de una espátula.
Espolvorear el pastel con queso rallado y dejar gratinar en el horno durante un par de minutos.



sábado, 2 de septiembre de 2017

NEGOCIOS RAROS (3) LLÉVESE UN HOOLIGAN A CASA

Pasé por un mercadillo y vi en un rincón una figura que representaba un hombre joven de tamaño natural. Corpulento, con expresión fiera, en la mano derecha portaba un bate de beisbol y se veía asombrosamente real.
-¿Es de cera? –le pregunté al propietario de la tienda.
-No, es de verdad –respondió el dueño-. Un auténtico ultra de los años ochenta. Ya sabe que por esa época las peñas radicales surgieron como setas: los Ultra Sur, Boixos Nois, Frente Atlético… todos los clubes de fútbol tenían su grupo ultra.
-¿Es muy caro?
 -No, qué va. Tiene escaso valor como antigüedad, pero sí como valor utilitario. Si se lo lleva a casa le romperá la vajilla y los cristales de las ventanas con el bate,  se trincará todas las cervezas de la nevera, le pintará las paredes con spray… lo normal en los ultras del fútbol.
-¿Y eso es útil? ¿Destrozarme la casa?
-¿Pero su vida no es ya bastante aburrida? Reconózcalo.
Pensé en la vajilla, los estantes en orden como siempre, las ventanas intactas… Es verdad, qué monotonía y qué falta de perspectivas…
-Vale, me lo llevo.
-¿Se lo envuelvo?
-No, pesará más de ochenta kilos, que vaya por sí solo.
Nada más cruzar la calle me preguntó de qué equipo era y al oír mi respuesta me asestó un tremendo golpe con el bate en la cabeza. Sentí que en mi vida ya había emoción y movimiento.
FIN
¿QUÉ ES LA FLANDERIZACIÓN?
Cuando una serie se alarga más de lo necesario, se da un fenómeno conocido como flanderización. (Flanderization, en inglés) Es decir, los personajes se convierten en caricaturas de si mismos. 
El término viene de Ned Flanders, antes el contrapunto de Homer Simpson, al que han exagerado sus componentes ultrareligiosos mientras que Homer pasó de ser torpe y bobo hasta convertirse en cada vez más estúpido.
También los fans de Bob Esponja han comprobado el cambio de su protagonista. Bob ha pasado de ser ingenuo pero ocurrente a acentuar su estupidez, perdiendo su esencia y pareciéndose más a su compañero Patricio.
Otro ejemplo es el de Sheldon Cooper (Jim Parsons en The Big Bang Theory) Lo que empezó como un genio extravagante se ha vuelto cada vez más maniático reconociendo en su personaje el Síndrome de Asperger .
Bueno, deseo buen regreso del verano a todos. Yo he empezado con encargos antes de lo que pensaba -falta me hacían-... con esta portada para una novela de Philip K. Dick.
Y unos chistes para la revista inglesa de humor y pasatiempos MAYDAY.
El siquiatra y el paciente en el diván... todo un clásico.




martes, 22 de agosto de 2017

MORTADELO PARA ADULTOS

 El chavalín de la derecha con pelliza soy yo a los catorce años mirando extasiado al dibujante Ibáñez, mi ídolo, que me está firmando un álbum de Mortadelo y Filemón. Ésta es la dedicatoria. En el centro Garrido, el director de Editorial Bruguera, que me había prometido un puesto en el departamento de dibujantes cuando cumpliera los dieciséis, pero la editorial no tardaría en presentar suspensión de pagos y disolverse.
Ahora me he enterado de que ha aparecido el corto El Sulfato Anatómico, una versión porno del primer álbum de los personajes de Ibáñez. Los protagonistas son Benito Pocino -el primer Mortadelo del cine y el mejor- y El Dioni (ex-vigilante famoso por haber robado un furgón blindado) en el papel de Filemón.
La trama es sencilla: el profesor Bacterio (El Sevilla, cantante de los Mojinos Escozíos) inventa un spray que convierte en una fiera sexual al que se lo aplique, pero lo han robado un comando de macizas guerrilleras y los dos agentes de la T.I.A. son los encargados de recuperarlo entre chapuzas, tortazos y mucho sexo.
Mortadelo, ¿qué te han hecho...? Creo que se ha evaporado un poquito más de mi inocencia. ¡Quién me lo hubiera dicho a mis catorce tiernos años!
NO SE PUEDE HACER NADA (Microrrelato-cómic)
-Buenos días, doctor -dice ella apartándose de la puerta.
-Buenos días, señora -el doctor empieza a abrir su maletín-. No es preciso que me acompañe.
Al entrar en la habitación del paciente el doctor percibe a su alrededor las emanaciones de la muerte. Ya parece flotar en la estancia el fantasma del agonizante que lo mira con ojos ausentes. El doctor menea la cabeza y se reune con ella.
-No se puede hacer nada por él, señora, ya sabe lo que hay que hacer.
PAPÁ EN NAVARONE
Hace un año que estoy en contacto con el blogger John Staïkos, neoyorquino de origen griego afincado en Nueva York, desde que hice la portada de su primera novela The White Shirt Army. Su padre, Janus, era actor ocasional en Grecia y fue uno de los extras elegidos para Los cañones de Navarone que se rodó en gran parte en Creta. Su padre murió el año pasado y John ha elegido una forma original y entrañable de homenaje: ha colgado en la red la secuencia en la que aparece su padre con uniforme alemán.
Es una secuencia muy breve pero como me dijo John: "No todo el mundo puede decir que a su padre lo ha matado Gregory Peck."
Ésta es una de las fotos que hice en vacaciones. La titulé El castillo en ruinas. Mira por donde me ha servido de inspiración para esta portada, El desierto de los tártaros, un libro muy bueno.






jueves, 10 de agosto de 2017

POTI-POTI DE VERANO

Mi primer trabajo de verano fue pasar un mes de julio en la sección de embalaje de un almacén enorme y siniestro, con goteras y murciélagos. Los trabajadores veteranos solían contarnos  historias de ratas gigantescas y accidentes misteriosos. Nos dijeron que un vigilante del turno de noche había enloquecido. Creía que el porexpan que usábamos como material de relleno -allí lo llamábamos ganchitos- eran seres inteligentes y con malas intenciones. Esta historia la he llamado:

LA NOCHE DEL POREXPAN VIVIENTE
¡ATENCIÓN GALLINAS PELIGROSAS!
 Es lo que pone en este cartel en las afueras de mi pueblo, L´Escala, donde estoy pasando unos días de vacaciones. Las gallinas se nos rebelan. 
Este verano se han tenido noticias de al menos tres ataques gallináceos a turistas, como el pasado sábado en el que una pareja que aparcó cerca de un corral para hacerse selfies tuvo que volver corriendo a su coche mientras las gallinas de intentaban picotearles los ojos.
Primero fue la marabunta que acosaba al pobre Leiningen (Charlton Heston) luego, las gaviotas que se ensañaron con Tippi Hedren, y ahora las gallinas... Lo curioso es que sólo atacan a forasteros ¿Se habrán vuelto turismofóbicas las gallinas?

EN LAS TERRAZAS LOS VAMPIROS INTENTAN LIGAR
En los poti-poti no puede faltar una receta. Y con el refrescante calimocho (Coca Cola con vino tinto)
POLLO AL CALIMOCHO
Dorar el pollo cortado a octavos en una sartén con aceite. 
Reservar el pollo en un plato sobre papel de cocina, sazonar con sal y pimienta, y freír en la misma sartén cebolla cortada fina y champiñones. 
Añadir el pollo, rociar con un poco de zumo de limón y verter la mezcla de vino tinto y Coca-Cola justo hasta cubrir el pollo. 
Tapar la sartén y dejar cocer 30m. con el fuego al mínimo.
Antes de servir gratinar el pollo en el horno un par de minutos. El azúcar de la Coca-Cola se carameliza y le da un toque exótico, como de plato oriental.
Y de postre, un microrrelato inquietante:
TIENES UN MENSAJE
A Udo le deslizaron una carta por debajo de la puerta.
Udo aún no la había leído pero estaba muy inquieto.
Le habían pasado la nota por debajo de la puerta... del armario.
FIN




lunes, 31 de julio de 2017

MI VECINO ES UN DUENDE (Relato)

 Durante unas obras en el alcantarillado los trabajadores abrieron accidentalmente un portal del inframundo y ahora mi barrio está embrujado.
Por las calles se pasean espectros, cabezas sin tronco o troncos sin cabeza, y enjambres de murciélagos-vampiro golpetean con sus alas los cristales de las ventanas.
En el Starbucks cercano a mi casa aparecen como por arte de magia gnomos y duendes que se mean en los frapuccinos y los moccalate de la clientela mientras éstos están absortos mirando  la pantalla de sus ordenadores portátiles.
El suceso más grave ocurrió en el Chin-Lu, el bazar chino de mi esquina, cuando un día se presentó nada menos que Fu Manchú y allí se quedó. Al principio a los vecinos no les importó gran cosa pues Fu Manchú se limitaba a teclear un móvil con la larguísima uña de su meñique y a responder “Por allí” señalando al infinito como hace siempre el personal de los bazares cuando les preguntas por un artículo.
 Pero cuando a Fu Manchú le dio por arrojar dagas envenenadas a los clientes éstos empezaron a evitar el local, y el dueño y su esposa, a ahogar sus penas en la bebida. Un día el señor Chin-Lu roció a la pobre mujer con sake y le prendió fuego. Ahora el espectro de la señora Chin-Lu atiende un bar frecuentado por trasgos. Hace cocina-fusión y tiene mucho éxito con su gazpacho de aleta de tiburón.
Desde mi piso oigo alimañas, sabandijas y gusarapos reptando y medrando por las calles. Y esto no es lo peor.
Lo peor es que, mientras escribo, se ha abierto la puerta de par en par y ha aparecido la cabeza y una mano del cocinero Karlos Arguiñano. Digo bien, cabeza y una mano –la derecha- flotando en la penumbra. La mano de Arguiñano lleva una sartén. Con un rápido giro voltea una tortilla y me pregunta:
-¿Te gusta poco hecha?
FIN
YA TENGO PINCHE DE COCINA EN CASA
Mi hijo Daniel pelando patatas; así empecé yo.
Quiere que le de clases de cocina. Pues bien, hemos empezado con una de mis tapas preferidas: 
RECETA FÁCIL DE PATATAS BRAVAS
 Pelamos las patatas y las cortamos en forma desigual (groseramente, como dicen los libros de cocina) y las freímos en una sartén con abundante aceite y el fuego al mínimo. Cuando estén tiernas las sacamos del fuego y las dejamos sobre un papel de cocina para absorver el aceite sobrante. Luego las volvemos a poner en la sartén con el fuego a tope 5 minutos. Quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.
En otra sartén con un poco de aceite calentamos una cucharada de pimentón -¡Sin que eche humo, que el pimentón no se queme o quedaría amargo!- una cucharadita de harina, removemos y añadimos un poco de tomate triturado. Dejamos reducir el tomate, añadimos un par de gotas de tabasco y regamos las patatas con esta salsita. Buen provecho!


jueves, 20 de julio de 2017

NEGOCIOS RAROS (2) NO BEBAS SOLO S.A.

El director descolgó el teléfono.
-¿Diga? Sí, ¿Calle Cordelia? Recibido, ahora mando a alguien del turno de guardia.
Colgó.
-Como puedes ver, Miquel, no nos faltan clientes. Tengo que hablar con el personal, acompáñame si quieres.
 No bebas solo S.A. tenía las oficinas en una antigua vivienda adaptada chapuceramente. Salimos del despacho del director y llegamos a una habitación donde, bajo una bombilla amarillenta unos hombres pálidos aguardaban o dormían sobre unos sillones.
-¿A quién le toca? –preguntó el director. Un hombre se levantó-. Calle Cordelia, 3. Entresuelo. ¿Entendido?
-Voy para allá –murmuró el hombre dirigiéndose hacia la puerta.
-¿Cómo surgió la idea de fundar No bebas solo S.A.?
-Mira, Miquel. Mucha gente necesita compañía para beber. Cuando a uno le apetece echarse un trago y no tiene con quién es un momento trágico para los bebedores solitarios. Ahora no tienen más que llamar al teléfono y les enviamos alguien de nuestro servicio de urgencias. Hombres serviciales, amistosos y dispuestos a compartir una botella. Nuestros clientes pagan una módica cuota que cubre teléfono, alquiler… Ah, y nos subvencionan algunas marcas de licores. Ya se sabe que en compañía se bebe mejor, y en cantidades mayores.
Se oyó un portazo en la entrada y una voz tamizada por el alcohol cantando Lo niego todo, de Sabina.
Cuando el empleado entró tambaleándose el director le arrojó un cubo de agua a la cara con gesto ágil.
-El informe, por favor.
-De la Avenida Rey Lear, 56 –informó el recién llegado-. Ginebra con Coca Cola. Lo ha abandonado su mujer. Dice que la vida es bella pero la gente mala.
 -¿Ves? ¡Otra persona salvada de la triste embriaguez solitaria! –me dijo el director.
-Antes me comentó que tenía personal especializado.
-Pues claro. Entre nuestros clientes hay escritores, catedráticos, especialistas en cultura etrusca o literatura francesa del siglo XIX… no puedo enviar a cualquiera. Tenemos en contacto a especialistas que pueden hablar sobre muchos temas.
Sonó el teléfono. El director se precipitó hacia el aparato.
-No bebas solo S.A. ¿En qué podemos ayudarle?
De repente el director parecía nervioso. Pulsó el botón de llamada en espera y me dijo a media voz:
-Llama un cliente de la Plaza Goneril. Quiere una persona capaz de hablar del cine de la Hammer entre los años 60-70. ¿De dónde saco a alguien así?
-¿Qué tiene para beber? –pregunté.
-Un momento –el director dijo al teléfono-: ¿De qué licor dispone, por favor?
El director escuchó la respuesta y me dijo:
-Bourbon añejo Templeton Rye.
-Pues ya voy yo –le propuse.
-¡Fantástico!
FIN
MI CÓCTEL FAVORITO: NEGRONI
Preparar en vaso mediano: hielo, 1/2 vermut rojo, 1/2 ginebra.
Se suele adornar con media rodaja de naranja.
Hay otra versión. Sbagliato, con cava o vino blanco espumoso en lugar de ginebra.
OTRA VEZ LOS SIMIOS
Ya se ha estrenado La guerra del Planeta de los Simios, un remake muy libre de Batalla por el Planeta de los Simios (1973) En esta película participó como extra John Landis, por entonces un joven estudiante de la escuela de cinematografía. Era uno de los simios, y allí fue donde se hizo gran amigo del maquillador Rick Baker.
 Poco después Baker aceptó encantado participar en la primera película escrita, protagonizada y dirigida por Landis: Schlok. El monstruo de las bananas (1974) en la que, curiosamente, Landis volvía a interpretar a un simio. Aquí están los dos durante una sesión de maquillaje.
Landis y Baker formaban un buen equipo, y su momento cumbre llegaría con la película de culto Un hombre lobo americano en Londres (1981) Por su trabajo, Baker conseguiría el primer Premio Oscar de la historia al mejor maquillaje. Lo cierto es que la transformación en licántropo del protagonista David Naughton todavía hoy resulta impresionante, y en tiempos anteriores a los efectos digitales.


  

sábado, 8 de julio de 2017

EL TURISTA TEMPORAL (Relato)

Me ha sucedido algo extraño y me gustaría contarlo, ayer comí macarrones con Albert Einstein. 
Estoy en un congreso de trabajo, venta de abrasivos en grano al por mayor. Me alojo en un hotel con todos mis colegas y nos reunimos para comer en un amplio salón. Nuestro estilo es más de bromas y guerras de servilletas que de algo serio, pese a nuestras recias voces de vendedores. Ayer bajé a comer solo, pues mi mujer no podía dejar su tienda de bisutería hasta mañana cuando llega la nueva dependienta. En el comedor se sentó frente a mí un hombre de largos cabellos blancos y aire familiar.
 -¡Eh, usted es Albert Einstein! –le dije mirándole sorprendido.
-Ssssh… sea discreto –hizo una pausa y agregó- : estoy de viaje experimental por el tiempo.
-¡Fascinante! –afirmé con un humilde gruñido-.Entonces era cierta su teoría sobre los agujeros de lombriz.
-Natürlich, mein Freund –Su acento alemán sonaba áspero, con tono de matraca. Nos sirvieron el primer plato, macarrones a la carbonara que Einstein atacó con avidez. Eso de ser viajero en el tiempo debe dar apetito-. Los agujeros de lombriz o de gusano son atajos a través del espacio-tiempo –prosiguió Einstein-, lo que pasa es que nadie se atrevía a meterse en ellos hasta que yo le eché huevos… con perdón de la expresión.
Acentuando la sensación de viaje temporal,  los alumnos de una cercana escuela de swing  invadieron la plaza frente al hotel. Bailaron un boogie-woogie de las Hermanas Andrews y  yo me sentía como en el Times Square de 1945 celebrando la victoria.
-¿Y le gusta viajar en el tiempo, profesor?
-Bueno… todo es relativo, como suelo decir –Einstein abrió un lenguado como un libro manejando diestramente la paleta de pescado-. Un turista temporal tiene dos espacios temporales simultáneos: uno donde aparece un turista del tiempo y otro donde no aparece. Ja, es complicado…
-¿Podría avanzarme algo sobre el futuro, profesor? –agregué impaciente.
-No sería prudente –repuso Einstein chupando las espinas del pescado-. Demasiada información podría alterar acontecimientos posteriores.
-Venga, algo sencillo –insistí-. Por ejemplo… ¿qué nos servirán mañana en el menú?
-Paella –dijo solemnemente el profesor. Terminó el flan de dos bocados y apuró el café.
- Un placer conocerle. Ach so! –dijo consultando el reloj- .Tengo el tiempo justo de tomar el agujero de lombriz para el futuro de las 14.30 – y se fue a toda prisa eclipsándose entre los bailarines que llenaban la plaza.
 Hoy ha llegado en su coche Viperia, mi mujer. Hace su entrada triunfal en el hall del hotel con sus pantalones negros excesivamente ceñidos, enorme pamela azul, zapatos transparentes de plástico y su maletín de nylon Le Sac; su conjunto de viaje. No puedo esperar un segundo más:
-Ayer comí macarrones con Albert Eistein.
Levanta mucho la nariz como diciendo: “¿Estás borracho o qué?” y suelta su típica y ensordecedora carcajada. Nunca me cree cuando me sucede algo fuera de lo común. ”Si es que eres un pardillo” –me dice- “Oyes que los elefantes vuelan y miras hacia arriba”.
Viperia aún se está  enjuagando las lágrimas de la risa cuando entramos en el comedor.  Hay más ajetreo de lo habitual. Por las ventanas redondas de la puerta de la cocina se percibe el humo y la tensión, y no paran de salir camareros sofocados llevando enormes recipientes con asas. Se me ilumina el rostro al ver el cartel:
-Mira, Viperia: ¡Hoy, paella! Ayer me lo predijo Einstein. ¡Me dijo que servirían paella!
Viperia parece titubear un momento y luego estalla en carcajadas. ¡Cómo ríe! Sus pendientes Tous de  cuarzo rosa empiezan a oxidarse de tanto que abre la boca.
-¡Ja, ja, ja!!!  ¡Pues claro! Hoy es jueves ¡Y LOS JUEVES SIEMPRE SE SIRVE PAELLA, SO MEMO!!! Mira que llegas a ser primaveras…
Las risas de Viperia aumentan  una octava y parecen relinchos sincopados. Dos camareros,  al volverse a mirarla, chocan entre sí dejando caer una paella con un estruendo infernal.  Un informe amasijo de arroz, gambas y calamares queda en el suelo.
 Y dado que el peso específico de las carcajadas jocosas es menor que el aire, Viperia se eleva y se aleja volando, como un personaje de la película Mary Poppins. Pido una cerveza a un camarero.
-Ríe… ríe todo lo que quieras, Vipe. ¡Ayer comí macarrones con Einstein! No conseguirás aguarme mi momento de gloria.

FIN
LOS JUEVES, PAELLA.
Eso es cierto, en la mayoría de restaurantes españoles incluyen la paella en el menú de los jueves ¿Y porqué ese día? La teoría que se suele considerar más fiable es que el servicio solía librar los jueves, la criada dejaba preparada la noche anterior el sofrito -¡Nunca con cebolla, sacrilegio!- para que la señora de la casa no tuviera más que echar el arroz y el agua y en 20 minutos ya estaba la paella lista para comer.
Y mira por donde, me ha caído una portada que no me esperaba. Tiburón, el libro de aquel lejano verano del 75.
"-Todos ustedes me conocen. Saben cómo me gano la vida. Atraparé a este bicho, pero no va a ser fácil. Es un pez malo. No es como ir al lago a pescar bacalaos y abadejos. Este tiburón los tragaría enteros. Los sacudiría un poco, los mordería un poco y se los tragaría. Hay que matarlo rápido para que regresen los turistas. Eso les dará ganancias a todos sus negocios. Pero no va a ser fácil. Mi vida vale mucho más." (Quint. Robert Shaw, en la película de Spielberg)

viernes, 30 de junio de 2017

NEGOCIOS RAROS (1) ZÁNGANO S.A. (Relato)

Ayer fui a visitar a mi amigo Udo en sus nuevas oficinas. Me recibió amablemente:
-¡Miquel! ¿Qué es de tu vida? -exclamó al verme.
-No quisiera molestar. Tendrás mucho trabajo y...
-¡Nada de eso! -interrumpió- he instalado estas oficinas para no hacer nada.
-¿Cómo?
-Mira, tengo secretaria, recepcionista, un informático, un coach, un mensajero...
-¿Y qué hace esta gente?
-¡Nada! A las nueve todo el mundo está en su puesto. Yo el primero, me instalo en mi despacho y espero. Suena el teléfono y la recepcionista me dice: "Llama Fulanito" "¿Y qué desea Fulanito?" "Nada", responde. "Pues dile que lo tendremos en cuenta".
 -Entonces, ¿para qué llama?
 - Para nada porque sabe que en Zángano S.A. nos dedicamos a esto. Luego llamo a mi secretaria y le digo que no escriba ni anote nada.
-Qué raro...
-A veces voy a ver cómo están mis empleados porque en cuanto uno se descuida se ponen a hacer algo. Ayer amonesté a uno porque le pillé durmiendo.
-Pero Udo, si no tenía nada que hacer...
-Dormir es hacer algo. "Durmiendo, acción de dormir" lo dice el diccionario, y su obligación es no hacer nada.
-¿Y el mensajero? ¿Qué hace?
-Nada. Como todo el mundo. Cuando se me antoja lo llamo y le digo: "Oye, esta tarde no vas a llevar ningún impreso ni ningún paquete. Vuelve a tu sitio y cuidadito con hacer algo."
Y dicho esto, Udo guardó silencio y se quedó mirando el vacío como un androide desactivado.
Creo que ya he encontrado mi vocación. Mañana pediré un puesto de dibujante en Zángano S.A.con este calor no apetece trabajar mucho.
FIN
MI ÚLTIMA PORTADA DEL VERANO
Las editoriales echan el cierre de novedades y mi último encargo ha sido una portada para la novela en la que se basó el clásico Blade Runner (1982) ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Ya se anuncia el remake con Ryan Gosling que se estrena el 2018, el año en que estaba ambientada la película de Ridley Scott. Por cierto que aunque me encanta Philip K. Dick la película me gustó más que el libro.
Tachaaan... creo que ya es hora de presentar una receta inventada por mí:
MACARRONES BORGO
Necesitaremos: macarrones, 1 tomate de lata entero y pelado, 300gr. de espinacas frescas (1 bolsa) 1 brick pequeño de nata para cocinar, 200 gr. de panceta ahumada cortada en taquitos, 2 dientes de ajo, 1 puñado de piñones.
 En una sartén con mantequilla derretida saltear el ajo cortado en láminas y la panceta hasta que quede dorada pero no tostada. Añadir el tomate hasta que se haya reducido. Echar las espinacas, parece que hay muchas pero al cocer y echar el agua se irán reduciendo.
Verter la crema de leche en su justa medida, sin que quede seco ni parezca una sopa. Sazonar con pimienta molida.
Mientras cuecen los macarrones en agua salada tostar unos piñones en una sartén con aceite hasta que queden dorados.
Escurrir los macarrones y mezclarlos con la salsa y los piñones.